Gloria Juliana Villamizar Pereira*

La importancia de identificar, promover y fortalecer las emociones positivas, representan el primer objetivo fundamental de la psicología positiva creada por Martín Seligman, la cual se define como el estudio científico de las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, las instituciones que facilitan su desarrollo y los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos (Contreras; Esguerra, 2006). 

Las emociones pueden ser activadas por pensamientos, imágenes, situaciones, experiencias, recuerdos o estímulos (internos o externos), dando lugar a creencias y estas generan una predisposición en nuestro accionar. Es así, la importancia de gestionar nuestras emociones, como lo plantea Víctor Frankl “si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que enfrentes ese sufrimiento”. 

Según Garassini (2018) desde la psicología positiva y la teoría de la ampliación y construcción de las emociones positivas de Fredrickson, se propone el cultivo de las emociones positivas para prevenir y tratar problemas enraizados en las emociones negativas: ansiedad, depresión, agresión y problemas de salud por estrés y para cultivar y potenciar lo mejor de nosotros mismos. 

Para cultivar las emociones positivas como fuentes de bienestar es importante vivenciarlas con frecuencia y en la experiencia de tres planos temporales: pasado, presente y futuro (Seligman, 2002). 

Es así que para contemplar las experiencias desde la perspectiva positiva, Garassini (2018) explica desde estos tres planos temporales, iniciamos con evocar emociones positivas con respecto al pasado, implica que sintamos satisfacción, complacencia, realización personal, orgullo, gratitud y serenidad, por eso para evocar estas emociones positivas debemos encontrar espacios para recordarlas de forma privada o compartida. Es así que debemos ser responsables de identificar las situaciones que en nuestro entorno nos evocan emociones positivas y buscarlas. 

En relación al presente, las emociones positivas que podemos experimentar se asocian con la alegría, el éxtasis, la tranquilad, el entusiasmo, la euforia y el placer, manteniendo siempre una atención plena y conscientemente de saborear los momentos agradables mientras suceden, un ejercicio que puedes practicar es notar la nariz, y pensar en todo lo bueno y que este bien en tu vida.  

Al referirnos al futuro, se asocia con emociones como el optimismo, la esperanza, la fe, la confianza y la seguridad.  El optimismo no es un pensamiento mágico, no es pensar que todo va a salir bien, me encanta la definición que utiliza la Tuti Furlan sobre el optimismo “no es el que tiene todo resuelto, sino el que sabe que él puede aportar algo para resolverlo”. 

Tener emociones positivas implica tener más confianza y seguridad, que nos permite planificar decisiones intencionales orientadas a cambiar nuestras creencias.

Sonja Lyubomirsky (2008) plantea actividades que nos permiten crear espacios de bienestar y seleccionando actividades que faciliten la experiencia positiva y se logren desarrollar, aquí vamos a nombrarlas para que las pongas en práctica. 

  1. Expresa gratitud 
  2. Cultiva el optimismo 
  3. Evita pensar demasiado
  4. Evita la comparación social
  5. Practica la amabilidad
  6. Cuida tus relaciones 
  7. Desarrolla estrategias para afrontar 
  8. Aprende a perdonar: pedir perdón, perdonar, y perdonarme
  9. Realiza más actividades que te gusten 
  10. Saborea las alegrías de la vida
  11. Comprométete con objetivos, claros y específicos
  12. Divide una meta en pequeños logros
  13. Practica la espiritualidad 
  14. Ocúpate del cuerpo 

Recuerda que la emoción es una predisposición para nuestro accionar, y que somos seres emocionales, que usamos la razón para justificar u ocultar las emociones en las cuales se dan nuestras acciones, Humberto Maturana. 

Referencias: 

Contreras, Francoise, & Esguerra, Gustavo. (2006). Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología. Diversitas2(2), 311-319. Recuperado el 11 de mayo de 2020, de http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-99982006000200011&lng=pt&tlng=es.

Garassini, M (2018) Psicología positiva y comunicación no violenta. Manual Moderno. 

Pincheira, C (2019) Humberto Maturana: las emociones son el fundamento de todo hacer. Recuperado el 11 de mayo de 2020, de https://webdelmaestrocmf.com/portal/las-emociones-son-el-fundamento-de-todo-hacer/

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