1 Aceptar y reconocer que no has encontrado tu vocación.
2. Dejar de lado el «No tengo tiempo»
3. Quítate de la cabeza el «Así soy yo» como justificante para no cambiar.
4. Soltar viejas creencias que te tienen en el mismo lugar.
5. Reconocer que vivir de tu vocación si es aplicable para tu vida.